Creemos que este gadget haría las delicias del mismísimo Doctor Sheldon Cooper. ¿Un invento que le permite controlar el acceso a su casa desde su smartphone e incluso evitarse más de una y dos interacciones sociales incómodas que puede resolver desde su (intocable) sitio en el sofá de su casa? ¡Bazinga!

El Doorbell auna en un sólo dispositivo un timbre para tu casa, una mirilla con videocámara y un sistema de comunicación remota para que puedas interaccionar con aquellos que estén a la puerta de tu casa incluso si tú no estás en él. Todo eso por unos 250 dólares.

Más allá del aparato en cuestión, que es de indudable utilidad, aunque más o menos prescindible (¡cómo nos gustan los gadgets prescindibles para la mayoría!), se nos plantea un dilema moral mucho menos superfluo, y es la necesidad de estar ultra conectados con todos y todo estemos donde estemos. Amamos el IoT (Internet de las cosas), pero esperemos que no se no vaya de las manos. Ahuyentar al vende-biblias a domicilio es una cosa. Pero salir a la terraza para decirle a tu cuñado, el pesado, que estás fuera de casa es pasarse de la raya.

 

Discussion

Be the first to post a comment.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.