Pero que te follen con control. Y no nos referimos a que el acto sexual se realice dentro de unos parámetros de cordura y decoro admisibles, sino a un control exhaustivo del rendimiento que se puede llegar a ofrecer en la cama (o allá donde cada cual decida airear sus affaires amorosos). Después del iPod, iPhone, el iRobot o el iWatch, llega el iCondom. El sueño húmedo de todo psicótico enganchado a su Fitbit y adicto a controlar todos los parámetros de su existencia vital; un anillo hecho para todos esos penes inquietos y ávidos de conocer después de cada relación cuales han sido sus estadísticas, como si de un partido de futbol se tratara. Número de posturas, cantidad de embestidas, calorías quemadas y demás datos de indudable trascendencia para los Pussybreakers de turno. Nosotros como publicitarios y amantes de la comunicación y las campañas, somos unos románticos empedernidos, y nos preocupa que el afán por el rendimiento acabe perjudicando el jogo bonito, el tiki taka, la espontaneidad y el espectáculo. Por eso recomendamos un uso con precaución y restricciones, y pedimos encarecidamente mantener el artilugio alejado de cenutrios que definitiva e irremediablemente han desplazado su cuadro de mandos de su cabeza superior a la cabeza inferior. En cambio, si eres un Sheldon Cooper de la vida, agradecerás en tu coito anual disponer de toda esa información para que nada se te escape. Bazinga!

 

Discussion

Be the first to post a comment.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.