Que te follen

Pero que te follen con control. Y no nos referimos a que el acto sexual se realice dentro de unos parámetros de cordura y decoro admisibles, sino a un control exhaustivo del rendimiento que se puede llegar a ofrecer en la cama (o allá donde cada cual decida airear sus affaires amorosos). Después del iPod, iPhone, el iRobot o el iWatch, llega el iCondom. El sueño húmedo de todo psicótico enganchado a su Fitbit y adicto a controlar todos los parámetros de su existencia vital; un anillo hecho para todos esos penes inquietos y ávidos de conocer después de cada…